La fuerza de las Proteinas (2'16 min)
Ayer fui al supermercado a comprar y compré sólo lo que necesitaba… pasé por el pasillo de las pastas y nisiquiera me apeteció comprarme un paquete de Bollycaos o una caja de Donuts. La verdad es que al verlos lo único que me pasaba por la cabeza era “veneno, caca, malo… os odio“. La verdad es que si echo la vista atrás… digamos en estos siete dÃas de régimen… me doy cuenta que ya no dependo de esa comida. Antes intentaba hacer el esfuerzo de no comprar cosas como éstas pero no lo conseguia. Siempre me llevaba algo auque fuera un paquete de mini-cruasán al que le acompañaba una tableta de chocolate.
Ahora, no es que no me apetezca, es que no los quiero ni ver… los odio. Es increible pero desde que sólo puedo comer carne me apetecen más que nada las ensaladas con mucha lechuga, el acompañamiento da igual… me comeria una lechuga entera pero… ya no me entra.
Quizás esto no es fruto de la dieta en si sino del “cambio de chip” (como dicen), lo he cambiado para que no me pueda apetecer nada que me engorde.
Hoy he empezado a hacer ejercicio. Ayer me apunté al gimnasio. Corrijo, nos apuntamos Martà y yo. El hará natación y yo cualquier cosa que me ayude a quemar calorÃas. El gimnasio esta muy bien, es algo caro pero es el único de la zona que tiene guarderÃa.
Bueno como decÃa hoy he empezado… sólo he hecho 20 min. de andar rápido. Yo hubiera hecho unos 20 min más de bici pero el profe no me ha dejado (me debe haber visto muy gorda). Quiero decir, en muy baja forma
Durante esta semana le haré caso y como dice sólo iremos subiendo 5 min de andar cada dÃa. Pero a partir de la semana que viene pienso hacer, sin consultarle, lo que vea que mi cuerpo pueda aguantar.
Resumiendo, después de hacer el ejercicio mientras estaba en la ducha y después, vistiendome me sentia genial… no entiendo como he podido estar tanto tiempo sin hacer nada.
No sé… es como toda mi vida… como cuando comencé el instituto y me engordé casi 15 kilos sin darme cuenta… y como después los perdÃ… y como estaba superconvencida de que nunca los volverÃa a ganar… como al cabo de dos años no sólo habÃa vuelto a ganar 15 kilos sino más de 15 kilos… como luego con 18 años estaba en mi peso justo haciendo dos horas diarias de ejercicio y lo bien que me sentia después metiendome en el jacuzzi y en la sauna turca del gimnasio… cada dÃa.
Cada dÃa, menos el fin de semana que me pasaba 6 horas (o casi 6 horas) bailando en la discoteca.
Ayyyy!!! Qué tiempos y que lejos estan!!!
No sé que pasaria si pudiera tirar el tiempo atrás… quizás lo mismo que hasta ahora… quizás no… sabiendo donde me lleva el camino que tomé quizás preferiria tomar otro. Quizás, lo más seguro, me decantara por seguir estudiando… estudiando en el instituto y no estudiando las diferentes bebidas alcoholÃcas que hay en el mercado…
Creo que este post me ha salido algo largo pero es que cuando una se pone melancólica suele pasar.