Ayer llamé al teléfono que me dió Isa y concerté una entrevista para hoy a las 12h. El trabajo es de teleoperadora, yo no tengo ninguna experiéncia en ese campo, lo único que puedo alegar a mi favor son las grandes facturas de teléfono que me llegan (para cortos: osea, que hablo mucho por teléfono).
Esta mañana, después de dejar a MartÃ, me he duchado, me emperifollado y he salido toda dispuesta a dar lo mejor de mÃ. He llegado a Glòries (que es donde esta la central en Barcelona de Atento) con bastante tiempo. He entrado, pensando: más puntos a mi favor; y he esperado en recepción a que me llamaran. En poco rato la sala se ha empezado a llenar de candidatos que, como yo, tenian una entrevista a las 12h. He pensado para mÃ: genial una entrevista colectiva… para eso me he arreglado tanto. Con más de veinte minutos de retraso nos han hecho pasar a un pequeña sala llena de ordenadores y una chica del departamento de Selección nos ha empezado a explicar en que consistia el trabajo y las condiciones del puesto. Todos menos uno hemos decidido seguir adelante con la selección. Nos han hecho rellanar una hoja, los más afortunados lo han hecho en el ordenador (ya que no todos funcionaban), con los mismo datos que ya habiamos puesto en el C.V. Me he fijado, y he flipado, que la chica que tenÃa justo al lado ha tenido que mirar su currÃculum un par de veces. Hombre, dicen que has de poner medias verdades (para venderte mejor), no mentir ¿no? Bien, después de esto, tal como ibamos acabando, nos ha hecho sentar en una esquina de la minúscula sala, en unas sillas que a duras penas formaban una u y nos han hecho hacer una presentación tipo como nos llamabamos, que experiencia laboral teniamos… Cuando me ha tocado a mà me he puesto tan nerviosa que no recuerdo ni lo que he dicho. Sólo, creo, que he resultado convincente. Cuando todos hemos hecho nuestra presentación nos han pasado una hoja (una para cada uno - también para cortos) en la que se explicaba una história y acto seguido tenias que numerar de mayor a menor la medida en la que los personajes eran culpables de la muerte de uno de ellos. Bien, nos han dado cinco minutos para que cada uno pusiera sus numeritos. Después nos han dado veinte minutos para que todo el grupo discutiera sobre ese tema. Ufff, la que se ha montado. En los primeros momentos ningúno decia nada hasta que, claro, nos hemos ido soltando (por eso son veinte minutos). Hemos acabado discutiendo porque uno defendÃa una postura y otros cinco no estaban de acuerdo y, bueno, parecia que nos conocieramos de toda la vida después de esos veinte minutos (que se dislumbraban como eternos y se han convertido en demasiado poco tiempo). Me he dado cuenta, bueno ya lo sabia, pero ésto me lo vuelve a confirmar por enésima vez, lo egocéntrica que soy. En algún momento donde yo defendÃa una postura y todos los demás me la discutian he sentido como una punzada de dolor (o más bien una patada en mi enorme culo) al no poder convencerlos. Pero en otras ocasiones he conseguido poner a unos cuantos a mi favor y ya, casi al final, en mi apoteósico final, he esgrimido de tal manera la acusación sobre el personaje del marido que todos han acabado poniéndose a mi favor. He salido triunfal, no sé si de la entrevista pero si de allÃ. Bueno ahora me toca esperar y hoy o mañana nos han dicho que nos llamaran. Entonces todavÃa tendremos que pasar un curso de un par de dÃas de Telemarketing y luego, dependiendo de todo, nos diran a que departamento les conviene más que vayamos. Ahà es donde decidiremos al final si aceptamos o no el trabajo.
Por cierto, como yo habÃa dejado el coche en el párking de Glòries, al salir, he ido con un par de chicos discutiendo sobre el tema porque ninguno de los dos estaba de acuerdo conmigo. No los he convencido, pero ya no me ha importado.