De mal en peor…


Bueno pues otra cosa estropeada… mi móvil. Desde ayer que no puedo hacer llamadas. Puedo recibir llamadas y recibir y enviar sms, pero llamar no puedo. Pensaba que era la targeta del movil y hoy he ido a una tienda de Vodafone y la chica enseguida me ha dicho que era el movil. Ha puesto la targeta en otro movil y sí funcionaba. Menos mal que esta en garantia!!!
Me ha dicho que como mínimo un mes y medio para la reparación porque se ve que estan saturados. Además me ha dicho que estos móviles nuevos (los 3G) estan dando muchos problemas.
Al menos no tendré que estar sin movil porque dejando una paga y señal de 30 € te dejan otro hasta que este arreglado… Claro que dudo que tenga cámara… así que adios a mi Moblog.
Más vale que vaya pensando en las cosas positivas que ocurren en mi vida porque últimamente sólo veo cosas negativas.

Auna y las líneas telefónicas


¿He mencionado que desde el sábado tengo teléfono? No????
Pues sí. El sábado me dió por probar y ví que a parte de línea (en realidad línea siempre he tenido) podía marcar más de tres digitos seguidos sin que me saliera el mismo puñetero mensajito de Auna y no sé que problema con las restricciones de la línea. Me llamé al movil y el número que me aparecia no era el mio. Probé a llamar a mi antiguo número y por supuesto en mi casa no sonaba nada. Pensé que igualmente poca gente tenía mi fijo asi que lo importante es que ya tenía linea y que podia conectarme a internet.
Intenté conectarme con la Tarifa Plana que tenía en Teléfonica, pero resulta que desde Auna no puedes llamar a ningún número que sea de Teléfonica (nisiquiera al 1004). Llamé a Auna y averigué si ellos tenian Tarifa Plana, para poder conectarme hasta que el técnico venga a colocarme el modem de la ADSL (supongo). Me dí de alta, pero hasta el domingo no iba a poder conectarme. Por supuesto, no mencioné nada del cambio de número no sea que me fuera a quedar de nuevo sin linea.
Todo bien hasta que el lunes por la tarde empiezo a recibir unas llamadas preguntandome por una tal Teresa. Vuelvo a marcar mi movil y en la pantalla veo un número totalmente diferente al que tenía el sábado… pensé: mira… un número que va cambiando… ya ves que modernidades, ya me quejaré en otro momento (a ver si otra vez me voy a quedar sin linea).
Hoy siguen llamando preguntando por esta señora y ya en todas las llamadas diciendoles que yo tengo ese mismo número, pero que ahi no vive ninguna Teresa. Hasta esta noche que hablo con una señora y me dice que ella puede localizarla por otros medios y hablara con ella. Al cabo de unos minutos me llama la señora Teresa en persona. Menos mal, asi le pido su número nuevo y se lo voy dando a los que llamen, que parece que tiene muchas amistades.
Ella me explica que también se ha pasado de Telefónica a Auna y que hasta hoy no se ha dado cuenta de que algo pasaba. Yo le comento mi historia y entonces me pregunta si yo veo desde que número me esta llamando. Tengo que ir a encender la luz (con Martí intentando dormir en mis brazos) y cuando leo la pantallita de mi Domo veo que me esta llamando desde MI número. Enseguida le digo que los de Auna nos han intercambiado los teléfonos, más claro el agua. Ella enseguida dice que va a llamar para que nos lo arreglen… y yo pensando… sí sí, tu llama que ya verás de aquí que lo solucionen.
Lo único que me preocupa seriamente es la factura, ya veremos como lo hacen esta gente porque yo que casi no llamo no quiero acabar pagando las facturas de otra persona.
… bueno y también me preocupa volverme a quedar sin linea :P

Peor imposble


De verdad… últimamente sólo ocurren desgracias a mi alrededor. No sé si es que he pisado mierda (aunque eso sería suerte si compro la loteria ¿no?) o es que me han echado un mal de ojo ¿Creeis en el mal de ojo?

El sábado por la noche, por negligencia mia, Martí se cayó de mi cama. Con la mala suerte de que se cayó estando de pie y totalmente de morros contra el suelo. Resultado: los incisivos rotos. Como llevaba el chupete puesto parece ser que eso fue lo que le hizo más daño. El chupete se le clavó en las encias y le dejó los dientes fatal. Todavía los tiene en la boca, eso sí, pero según la dentista es increible que aún los tenga en la boca. Dice que si logramos que en 10 días no se le caigan ya se le volveran a quedar fijos. Cuando le vio la encia alucinó. Me dijo que había visto cosas graves, pero como las tenía él nunca.
Más o menos lo que pasó el sábado fue que eran las 23 de la noche y Martí no tenía ninguna intención de dormir, así que como no hacian nada en la tele y no tenía Internet decidí meterlo en mi cama y esperaba (como muchas otras veces) que al verme estirada para dormir pues se relajaría, se estiraría y se dormiria… pero no fue asi. El señor sólo tenía ganas de jugar y en la oscuridad pues le dió por buscarme… y yo por segurirle el juego. Asi que yo me iba moviendo y él me buscaba andando por la cama. Una de las veces se me ocurrió levantarme y alejarme, pensando que él veria claramente los limites de la cama con la luz que estaba entrando por la ventana, pero no, no los vió.
Cuando encendí la luz sólo veía sangre: en el suelo, en la cara de Martí y en su ropa. Lloraba como si se estuviera muriendo. Lo llevé al lavabo e intenté ver cual era la herida y parar la hemorragia. Le salía sangre de la nariz y de la boca (más de la boca). No podía limpiarle lo suficiente para saber que tenía, asi que en 30 segundos me vestí y cogí unas zapatillas y una chaqueta para él y me fuí al coche. Creo que nunca he llegado tan rápido al hospital. Vivo como a unos 5 min en coche, pues creo que en 2 yo ya estaba entrando por la puerta de Urgencias.
No paró ni un minuto de llorar y tal como entré ya avisaron a una enfermera para que lo viera. Le limpió bien toda la cara y la boca y vió donde tenía el daño más grave: en las encias y en los incisivos. Le dió algo para el dolor y a mi unas gasas y nos enviaron a la sala de espera donde Martí siguió llorando. Claro, para ellos no era tan grave.
Al cabo de unos minutos él se durmió, parece que el calmante le hizo efecto. No se cuanto rato estuvimos esperando, quizás cerca de una hora. Al final nos visitó el Cirujano Pediátrico que se limitó a tocarle los dientes (no mucho). Llamó a la Vall d’Hebron y habló con un médico de allí. Como Martí no tenía nada más en la cara y sólo los dientes me dijo que lo tenía que ver un dentista (en realidad un dentista pediátrico, pero en mi ambulatorio eso da igual). Lo único que le recetó: agua fria para cortar la hemorragia (porque yo me lo llevé que todavia le salía sangre), dieta triturada (para que no perdiera los dientes, aunque según él lo más probable es que los perdiera) y un antinflamatorio (que hace las veces de antinflamatorio o de calmante o de antitérmico). Le hicieron una radiografia que según el dentista (cuando lo vió el lunes) no servía para nada y nada más.
El lunes a primerisima hora estaba llamando al ambulatorio. Me dieron cita para las 11 de la mañana con la dentista. La dentista lo miró, alucinó y le recetó algo para evitar una infección (se quedó un poco parada al saber que en el hospital no me habían recetado nada). Me dijó eso de los 10 días y me dió cita para el lunes que viene para mirar a ver que tal iba todo.
Yo por mi parte, y con gran sentimiento de culpabilidad, he decidido que esta semana Martí no vaya a la guardería. Aunque sólo esta tres horas nunca se sabe si puede recibir algun golpe o meterse algo en la boca… Ah! Porque se me olvidaba decir que nada de chupetes… nada de chupetes!!! Claro. No veais que días… el chupete que era mi gran aliado en los numerosos berrinches que el señorito tiene cada vez que le riñes o intenta hacer algo y no le sale… Era ponerle el chupete y se tranquilizaba… por no mencionar que a la hora de dormir no se dormia sin él.
Mencionaré también la dieta blanda (o triuturada)… un señorito que ya come con cuchara y que sus platos favoritos son la pasta y las croquetas de pollo intenta que vuelva a hacer una dieta de bebe… es imposible!! El domingo creo que se alimento a base de yogures, era lo único que queria… Ni crema de calabacín ni verdura con patatas triturados… nada. El lunes le pregunté a la dentista si podia darle, por lo menos, jamón york a trocitos pequeños y me dijo que sí. Pues hoy martes (¿?) los trocitos de jamon se han convertido en macarrones cortados muy pequeñitos porque sino ya no se cuantos iban a ser los días que llevaba casi sin comer y sólo con agua y yogueres (y petit suiss).
Por otra parte Martí se ha tomado su papel de enfermo muy en serio. Tanto que cada pequeña cosita es un gran drama, que la comida ya no la quiere que se la dé en la trona sino en brazos y a poder ser que yo este de pie. Imposible dejarlo en la cuna como antes, con musiquita de fondo y él que se durmiera placidamente. Ahora se hacen las 12 de la noche y el tio sigue dando vueltas por el comedor y ojito con reñirle y ponerle a dormir que los gritos se oyen hasta en la planta baja. Sólo esta contento cuando se sale con la suya.
Exceptuando el domingo a ratos y el lunes por la noche, creo que ya no le duelen las encias. Su estado anímico es de lo más normal y lo único que debe estar extrañado de no tener el chupete a mano como lo tenía antes. Ahora yo sólo espero que esta semana sirva para que no se le caigan los dientes. Ya se que son los de leche y que no pasa nada, pero no tengo ganas de que mi hijo este sin ellos hasta los 6 o 7 años que le salgan otra vez.

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