Ayer tuve la reunión con la tutora de MartÃ. Estuve un rato esperando y cuando vino a buscarme a recepción venÃa acompanyada de la profesora de refuerzo… lo primero que pensé es que la cosa era más grave de lo que me parecÃa, pero mientras me llevaban a una sala acondicionada con sillones (tal como entré pensé en que era la sala para dar malas noticias) me debió leer la mente y me dijo que no me asustara porque ella venÃa porque también esta muchas horas con los niños y es para que todos vayamos a una. Entre “la aventura de aprender” y lo de “todos a una” a veces creo que en vez de un colegio se trata de una agrupación de escoltas (pero, claro, es un cole católico, en el fondo tampoco me parece tan mal esa “germanor”).
Hablamos de todos los temas, me hizo gracia ver que la lista de cosas de las que queria hablar no la habia escrito sino dibujado. Por ejemplo, para tocar el tema “gafas” habÃa dibujado unas gafas. También hubo una cosa que me preocupó y es que yo hace mucho tiempo a veces tengo la sensación que el niño no oye bien y ellas me dijeron que también habÃan estado probando si oye o no oye bien. Parece que nos hemos dedicado a hacerle las mismas pruebas cuando esta de espaldas y coinciden conmigo que no saben si creer en que hay tonos que no los oye o es que esta tan absorto en algo que no te oye o simplemente te ignora para no tener que escucharte. Me han recomendado que lo lleve al médico, ya en la última revisión pensé en comentarselo a la doctora, pero pensé que eran imaginaciones mÃas… ahora que a finales de noviembre tenemos la nueva revisión y viendo que no solamente son imaginaciones mÃas se lo diré a la doctora, pero esta vez paso de ir por el seguro, le preguntaré si ella, como doctora, sabe de algún centro que este especializado en niños… Es que el tema de la vista, por el seguro que os recuerdo que tuve la visita el 6 de septiembre me han dado hora para mirarle las dioptrÃas en enero del 2007, sino hubiera ido al Barraquer Martà aún no llevarÃa gafas. Bueno, el tema que también coinciden ellas es que no saben muy bien donde estan las 9 dioptrÃas que se supone que tiene, dicen que hace el trabajo igual de bien con gafas y sin gafas (hace unas semanas estuvo tres dÃas sin gafas porque le hice cambiar los cristales, estaban totalmente rayados ¿Os imagináis cuanto han durado los cristales nuevos sin que los rayara? Una semana!!! 97 €!! 97€… pero ahora ya no se los cambio hasta la revisión que es también a finales de este mes).
Otros temas varios han sido sobre el comportamiento, me han recomendado altamente que tenga un “rincón de pensar” en casa y que él sepa porque esta ahi. Yo les comenté que mi gran problema es que no soy capaz de agacharme a su altura y ponerme serÃa, el muy capullo no sé que hace que acabo riendome siempre… por muy enfadada que este me mira con carita de “yo no he roto un plato” y con una media sonrida y te hace sonreir. Me dijeron que a ellas también les pasa y que los niños saben muy bien como hacer esa cara. Me recomendaron que si noto que me va a pasar gire la cara o me tape un segundo la cara con la mano mientras intento recordar porqué estoy enfadada. Qué es mejor quizás levantarse antes de devolverle la sonrisa y agacharse de nuevo cuando sabes que no te vas a reir, pero es lo que les digo yo… yo no soy capaz, en tres años sólo a distancia le puedo riñir, si me pongo a su altura y él me gana.
Me dieron una lista con las cosas que él con tres años debe hacer y me marcaron las que no hace, por ejemplo no interrumpir a los mayores cuando estan teniendo una conversación. Me dió las pautas como hacerlo. También que no grite para pedir las cosas y que yo he de bajar el tono de voz siempre que chille (eso también es difÃcil, creo que se lleva en los genes… en mi familia habÃa una regla no escrita: “quién grita más gana la pelea”. Mi madre además lo amenizaba con lanzamiento de objetos. Si es que es eso, la locura se hereda seguro).
También me dió un ejemplo de como decirle al niño todo lo que vamos a hacer como por ejemplo cuando llegan al cole: primero dejamos la cartera encima de la mesa, ahora sacamos el desayuno, guardamos el desayuno en nuestro cajon, vamos a buscar la bata… Asi que se me pasó por la cabeza decirle a la profesora que entonces era como un algoritmo (son el conjunto de ordenes precisas y no ambigüas que necesita un programa para saber que es lo que tiene que hacer - un ejemplo que nos daba el libro puede ser las instrucciones para una receta de cocina, pero al estar escrito en nuesto lenguaje siempre, una receta, puede llegar a ser ambigüa ya que no sabes hasta que punto hay que cocer o freir algo). Bueno pues estuve apunto de comentarlo, pero pensé que comparar a un niño de tres años con un programa informático no era muy buena idea. No creo que hubiera llegado a entender mi broma.
Como le dije a la tutora cuando ibamos hacia clase a recoger a MartÃ: yo lo intentaré… pero es difÃcil. Lo más importante es que la convivencia sea lo más agradable posible y poder ir juntos a los sitios sin que tenga que estar montando un númerito constante ¿no?