
Esta mañana a las 9:30 Martà y yo estábamos ya por la calle, dando tumbos de un lado a otro de Mataró. Primera parada Caixa de Catalunya… Desde que la semana pasada la jefa me dijo que ya me habÃan ingresado la nómina no habÃa podido ir a un cajero a mirarlo (la nomina me la envÃan por correo y aún no la he recibido). Cuando por fin consigo ir a un cajero el pasado lunes, meto la tarjeta y me encuentro con la sorpresa de que estaba caducada!!! Asà que hasta hoy no he sabido bien del todo lo que me habÃan ingresado, después de hacer los cálculos veo que el sueldo es más o menos lo previsto (y no esta nada mal teniendo en cuenta que son 14 pagas).
Siguiente parada: Bankinter. Llenar la cuenta de la hipoteca porque no sé cuando volveré a tener una mañana libre para hacer ingresos. Creo que con lo que he puesto hay para unos seis meses, no lo he calculado, lo calcularé en mis ratos de aburrimiento en el trabajo. Igualmente, por suerte, Bankinter tiene una excelente web.
Otra parada: el registro civil. Necesitaba una partida de nacimiento del niño… Llego y una cola de muerte. Cojo numero y me arriesgo a ir al Inem mientras no me toca.
Inem, pregunto sobre el subsidio que estaba cobrando y me entero un poco de las posibles consecuencias que puedan ocurrir en el futuro (por si las moscas… nunca se sabe lo que depara el futuro y si conviene o no pasar por el aro - laboralmente hablando-… por lo que parece, conviene).
Vuelvo al registro… aún tenemos como 8 números por delante, nos quedamos y esperamos. Los del registro que parece que se toman el jueves santo como el dÃa de la santa paz y tranquilidad. Cuando me queda un numero para que me llamen desaparecen todos y yo acabo perdiendo los nervios!!! Al final me jodo y me espero hasta que les apetece atenderme. Recojo el papeleo y me voy a una comisaria.
En la comisaria de Mataró me entero que para hacerle el pasaporte a Martà deberÃa haber ido a las 8:30 de la mañana a coger número. Flipante vamos. A las 12, ya no tienes oportunidad de hacer el pasaporte porque ya no quedan números libres.
Como es el único dÃa laborable que tendré fiesta en mucho tiempo, decido liarme la manta a la cabeza e irme a Barcelona, a la Plaza España donde hay habÃa una macrocomisaria. Aparco el coche como a tres calles y cuando llego al edificio éste ha desaparecido (literalmente, desaparecido). Por suerte hay un cartel que dice que han trasladado la comisaria a la calle Lleida. Cuando llegamos no quedan números y ya no dan más números (a todo esto ya son las 13 horas).
Con mi gozo en un pozo y sin pasaporte, nos volvemos para Mataró, pero antes pasamos por el viejo rompeolas. Tengo que volver con Martà cuando no llueva, pero no sé si aún dejaran entrar por donde están las rocas, espero que sÃ.
Llegamos a Mataró a las 14 horas largas. Paramos en el General Óptica que hay en el Mataró Parc, los cristales de Martà son una rallada andante, no puede seguir asi. 43 eurillos, mientras oigo como la “óptica” me repite como cien veces que le van a quedar muy “gordos” los cristales. Las primeras tres veces le repito lo mismo: “le duran una semana… si los compro más baratos se los podré cambiar más a menudo. Además en mayo toca revisión y lo más probable es que le suban la graduación”. A la cuarta vez (y consecutivas) me limito a decir: “ya, ya… claro, pero claro… ya”. Aún cuando ya pasamos por caja me lo vuelve a decir por última vez (que pesadilla por Dios!!!). Digo yo que con tres años… ya tendrá tiempo de adolescente a presumir de gafas y de cristales reducidos… cuando sepa por lo menos conservarlos un poco más halla de una semana, digo yo.
Parada para comprar (dos cosillas) y ya a casa… por fin en casa!!! Casi las 16h y sin haber comido nada!!!
En definitiva: que creo que he aprovechado al máximo el dÃa, me he quedado con las ganas de hacerle el pasaporte a Martà y es que se me ha antojado que uno de estos fines de semana nos vamos a pasar un par de dÃas a alguna ciudad europea. Nada de viaje en plan turista, sino en plan “ir a Barcelona, pero en billete barato de avión”. Estoy entre ParÃs y Londres. ParÃs no lo conozco y en Londres hay un montón de sitios donde podrÃa ir con el niño… no sé. Ahora de momento tampoco quiero pedir fiesta para hacerle el pasaporte, pero en Barcelona creo que hay comisarias que abren por las tardes. Tengo que informarme y sino a lo mejor aprovechamos la visita al oftalmologo en mayo. Ya veremos. Y si alguien se lo pregunta… parece que nos estamos modernizando en el estado español y no necesito la autorización del padre-desaparecido-quién-sabe-donde para hacerle el pasaporte al niño. Un fallo menos mio sin consecuencias aparentes (y por fallo me refiero a “obligar” a la tercera parte implicada a reconocer a su hijo… mi abuela tuvo un disgusto cuando se entero, os lo creáis o no… y cuando digo disgusto me refiero a que me dijo que habÃa sido tonta al ponerle el apellido del padre… ¿qué queréis? Mi familia era asÃ!).