Y me fui a la cama y volvà a soñar cosas raras.
Hoy tenÃa las paredes que se caÃan a cachos, resulta que intentaba colgar cuadros y se caÃa una capa de yeso y salÃan piedras que se supone que eran como de relleno entre la pared y el yeso. TenÃa una cortina en el comedor y la decoración de yeso de donde están las cortinas también se habÃa caÃdo y asà hasta el infinito de desastres caseros…
No sé cómo en mi casa habÃa un señor (cincuenta para arriba) que se supone que me estaba arreglando algo de la casa y entonces hablando con él le empiezo a comentar los desastres… Que si cada vez que intento colgar un cuadro se me cae el yeso a cachos y que empiezan a caer también esas piedras y que yo no sé como arreglarlo, que si no puedo mover la cortina porque tengo miedo que se me caiga la decoración del techo… El hombre empieza a mirar las paredes. Me dice que él sabe como solucionarlo. Después mira hacia la cortina y ve que una parte de la decoración del yeso se ha desprendido totalmente y está poniendo en peligro la integridad fÃsica de alguna cabeza… y que la grieta se expande por toda la decoración de yeso y que caerá en el momento que se me ocurra mover un dedo la cortina.
Me ayuda a bajar la cortina que es como de estilo árabe, de color rojo oscuro y con unos colgantes de hilo (que seguro que tienen nombre, pero yo ahora no lo sé) de colores amarillo y azul. Yo lo miro agradecida hasta que me dice: “aquà hay un plátano”. “Cómo?”. “Sà que hay cosas enganchadas”. Yo le digo:”estos niños… es que mi hijo no está quieto… y claro como hacÃa siglos que no movÃa la cortina por miedo ni me habÃa fijado :s”.
Comienzo a sacar plátanos, melocotones (uno medio podrido), un par de butifarras (estaban frescas y crudas!!!!), algo que parece un plátano pero que debe hacer siglos que está ahà porque su color es indescriptible… El hombre me vuelve a subir la cortina y me dice que por lo menos ahora ya la podré mover de un lado a otro, para que entre la luz. Y asà lo hago y me doy cuenta que sólo tengo un pequeña ventana en el comedor y que sólo entra la luz por 1/5??? de pared y arriba de todo (¿vivimos en un sótano?).
Seguimos andando con el señor recorriendo la casa y comprobando más desperfectos… mi habitación del ordenador se ha convertido también en una minúscula cocina del año de la pepa con un horno y unos fogones llenos de grasa, el hombre se encarga de abrir el horno y sacar una bandeja llena hasta arriba de grasa que debe hacer siglos que estaba ahà metida. Para no morirme de vergüenza le digo al señor que siga mirando los desperfectos, que haga la lista que él crea conveniente y que ya nos pondremos de acuerdo en el presupuesto y en los plazos de pago, que como no lo puedo pagar todo de golpe quizás le parecerÃa bien ir haciendo partes del trabajo cada dos o tres meses… Me pongo en mi pc que de repente se ha convertido en un portátil mientras me muero de vergüenza… a todo esto Martà no se ha movido del sofá, como una estatua donde se quedó viendo los dibujos.
(Y este es raro, pero he tenido otros de más raros como estar con vecinas que apenas saludo normalmente y que vienen a mi casa a hacerme compañÃa o contarme cosas y otros mucho más fuertes donde estoy con mi madre o mi abuela… Lo bueno es que no son “de miedo” sino “raros” y hasta “curioso”, pero eso sà muy muy reales)