Manipuladora (1'49 min)
En los últimos días en el trabajo he comentado algunas anécdotas, así intrascendentes, pero sin contarlo todo y me he dado cuenta que contando las cosas a medias para conseguir que sean rápidas y anecdóticas pues yo he salido perjudicada… Quiero decir, que después de repasar lo que yo he dicho me he dado cuenta de que he quedado como una manipuladora… en todos los casos… como si yo hubiera manipulado a todos mis exs!!
No es por el orden cronológico que lo expliqué, sino en el que sucedió:
- Expliqué el disgusto que tuve cuando me compré la moto (hace mil un años) y mi “novio” de entonces se dedicó los fines de semana a llevarme a la zona industrial de Hospitalet, a quedarse sentado en la acera y ver como yo daba vueltas como una tonta por las fábricas para quitarme el miedo a la moto. Pobrecito ¿no?
- El tema del padre de Martí y mi explicación en dos frases (que no repetiré) que me hicieron parecer la persona más materialista del mundo. Antepongo el dinero a mi hijo???? Tal como lo expliqué parece que sólo es eso.
- Y ya, por último, cuando hablé de J. a la misma persona con la que había hablado de lo anterior y me preguntó como se tomaba mi hijo cada vez que J. venía a mi casa a dormir (porque anteriormente había comentado que mi hijo duerme conmigo - bocas, bocas, bocas!!!). Yo le contesté que hace mucho que no se queda a dormir y le expliqué que J., para el cumple de Martí, vino, se fue por la noche y volvió a las siete de la mañana para quedarse con él mientras a mi me tocaba no hacer puente… Su contestación fue: pues sí que se porta bien contigo!!
Vamos o soy muy malvada o una imbécil integral… Da igual, hablo demasiado, por suerte no delante de todos, sólo de está chica que esta apunto de preguntarme por mis padres, lo sé y es que durante la comida que hicimos de despedida el pasado 31 de octubre me preguntó si tenía hermanos, le dije que no y se quedó unos segundos mirándome apunto de preguntar algo más, pero no lo hizo y me alegre tanto!!! Qué asco de vida! A veces creo que me debería haber quedado con el primero de todos y haber aguantado carros y carretas y, con suerte, lo único que tendría ahora para comentar serían mis fines de semana en Elche y poco más. Sí… porque todo lo demás, todo lo malo, no lo contaría, está claro que no.