Fatal (2'42 min)
Las 7 am, llevo despierta desde las 5 aproximadamente y estoy fatallllll!
Nada, que estoy superagobiada, con nada de ganas de ir a trabajar (está apunto de sonar el despertador), con muchas cosas para hacer pero sin ganas de hacerlas (ayer no me “presente” a una reunión vía Skype con los de Gestión, no he hecho nada de lo que debería haber hecho esta semana - dibujar 4 pantallazos de la hipotética web - y aún no me he inventado alguna excusa coherente)… Encima llevo toda la semana sufriendo de asma… con un pico esta noche, por eso estoy despierta porque ya no sabía como ponerme…
Sí, sufro asma. Lo peor es que lo estoy sufriendo precisamente por estar trabajando. Me explico, soy alérgica a mis gatas (a los perros también y a los ácaros… y a los hombres). Bueno, pues soy alérgica a mis gatas y mientras convivo con ellas, mientras me expongo a su pelo no hay problema (sí, rara), pero como ahora estoy más tiempo fuera de casa que dentro ya no estoy expuesta constantemente al pelo de gato, por tanto me entra la alergia. No es constante, siempre me ha pasado (cuando he trabajado) en los cambios de estación. Estoy diagnosticada (mal diagnosticada) desde los 10-12 años aproximadamente (sólo me diagnosticaron lo de los ácaros, con el paso del tiempo me dí cuenta que también era al pelo de los animales), primero era una alergia “sinusítica” de la que me estuve vacunando y todo (cada 15 días… fue una época en la que perdí totalmente el miedo a las agujas… hasta creo que empezó a gustarme que me pincharan). Dejé el tratamiento al cabo de unos meses y entonces sólo tenía puntualmente ataques de alergia y me daban unas pastillas que eran la gloria… vamos, que cada año ya sabía lo que tomarme. A partir de los 22 años, los mocos dejaron paso al asma… ¿porqué? fue cuando tuve a la Dana conmigo. Me hicieron pruebas y tal y me empecé a medicar e nuevo, pero volví a dejarlo (sí, poco constante). Lo dejé porque con la medicina que me daban que se aspiraba, me recetaron también “ventolín” y ya con eso, en los momentos puntuales pues tenía suficiente, me aliviaba y además te lo venden sin receta médica cosa que hace las cosas mucho más rápidas… Y así estoy, después de 8 años con ventolin. No tenía un ataque tan fuerte y tan duradero desde hace siglos. El que me tomo ahora lo tuve que comprar el año pasado porque el anterior se me había caducado y veo que como siga así voy a tener que ir al médico, aunque no me apetece nada. Normalmente con dos días de ventolin tenía más que de sobras, llevo 5 días y lo peor es que no pasan ni 8 horas entre “toma y toma”.
Encima ya ha sonado el despertador, me tengo que duchar, vestir e ir a un trabajo a aburrirme… el viernes no hice nada!!! Cuatro cosas puntuales y luego a hacer ver que estoy haciendo unos banners que ni corren prisa ni creo que cuelguen… y es que está claro que no me necesitan… a la semana quizás voy un par de horas estresada porque se me acumulan un par de boletines, nada más… No hay nada que me agobie más que perder el tiempo queriendo hacer tantas otras cosas… porque, claro, si pudiera hacer lo de la UOC en el trabajo… pero no, tienes que hacer el papelón. Además, esta vez tengo previsto no dejar el trabajo, esperaré a que acabe el contrato porque la última vez, por culpa de mi impaciencia perdí la paga que me daban en el INEM (no sé el nombre exacto, pero viene a ser una ayuda familiar que poco que es siempre ayuda). Nada, que me voy… feliz lunes!