Tonta, tonta, tonta (2'56 min)
Hoy en el trabajo he hablado más de la cuenta… varias veces. Estoy más arrepentida!!! Creo que me voy a prohibir a mi misma hablar más de mi y de mi vida privada.
Y es que siguiendo con mi regla de no hablar de mis penas personales me quedo a medias con las explicaciones y claro la gente no entiende las cosas y pregunta y yo acabo hablando de algo más trivial y saliendome por la tangente y hablando de mi patética vida amorosa que es lo único que me permito… y suerte que he frenado a tiempo. Os cuento…
Yo dije que tenía pareja (más o menos cierto), expliqué que llevabamos tres años… después en petit comité expliqué que hacía mucho tiempo que no se quedaba a dormir… a los que me dijeron ¿cómo?… después hoy sale el tema de las hipotecas y yo me quejo de la mía… a lo que me dicen que tengo suerte de pagar tan poco… y yo empiezo a enumerar mis gastos con un solo sueldo… a lo que me dicen en plan broma: pues juntate!… a lo que yo respondo que no… que mi “novio” me ha propuesto venirse a vivir a mi casa en enero y yo le he dicho que no, que ya he decidido que no voy a compartir mi vida con nadie y que prefiero ser más pobre pero vivir sin dar explicaciones a tener que aguantar a alguien… ahí el silencio generalizado de la audiencia y mi conciencia gritando: BOCAS! BOCAS! BOCAS! y aún apunto de soltar: “pero si mi relación es una farsa… no os imaginariáis los meses que hace que ni nos acostamos”. Porque alguién soltó: “y él ¿qué opina?” A lo que conteste: “ya le he dicho que es libre para hacer lo que quiera”. Más silencio, más bocaza yo… y todo para no explicar porque, en cierta forma, pago tan, relativamente, poco de hipoteca.
Y en serio, J. me dijo de venir a mi casa en enero… después de saber que me quería vender el piso. Por eso he dicho que no, bueno, por eso y por muchas otras razones que ya he contado varias veces… él no me quiere a mí ni quiere estar conmigo. Además, sinceramente, en el fondo dudo que venga alguna vez, él pone sus condiciones, me parece bien, pero las que pone no van conmigo… después de tres años sigue diciendome que tengo que perder peso, tengo que cambiar mi forma de ser, no he de dejar de trabajar y, a pesar de llegar a las 19:30 de la noche, he de encargarme de mantener todo limpio limpio limpio… él dice que ya limpiará el martes que tiene fiesta. Y hablando del tema de la limpieza… llamadme guarra, pero no me siento mal si un día me voy a dormir y los platos sucios se han quedado en el fregadero, pero eso él no lo soporta… pues yo lo siento, pero yo no podría soportar que mientras yo me hago cargo de la limpieza él esta jugando en su play3… es superior a mí. Viene de uvas a peras a mi casa y ya se trae la Nintendo DS para no aburrirse… esto ni es una pareja ni es nada.
Y ya no os cuento cuando me compré las entradas para el Callou… vamos ni que fuera mi padre… por lo menos mi padre vino conmigo a ver el Cirque du Solei… con él no puedo ir a ningún sitio, porque él no va a sitios… él sólo hace barbacoas… pues me parece a mí que pronto se van acabar las barbacoas porque pronto voy a irme de aquí a otro piso más pequeño… Hace un año no pensaba así, pero me he dado cuenta que me gusta más esta alternativa que seguir albergando esperanzas de encontrar al tipo ideal para mí.
Y ya me he desahogado… mañana más. Y J. cuando leas esto, sí lo lees, creo que verás que no lees nada que no sepas. Por cierto, que te lo pases bien con tu familía en Navidad yo como en los últimos tres años lo pasaré también con mi “pequeña” familia.